—Señorita, por favor, abra la puerta... ¿se puede pasar? Debo encargarme de la limpieza —murmuró al otro lado la voz suave y distinguida de una de las mucamas.Hope frunció ligeramente el ceño, extrañada. Su recámara se hallaba impecable, sin un solo objeto fuera de lugar, y no existía motivo alguno para una intervención en esa jornada. Decidida a disipar el malentendido, se encaminó hacia el umbral y giró la manija.—No te preocupes, todo está en perfecto orden. De hecho, ni siquiera pasé aquí la noche; dormí en la habitación de Alicia, así que no hay labores pendientes en este espacio —aclaró con una sonrisa amable antes de ceder a un impulso inevitable—. Por cierto, ¿tienes alguna idea de a dónde han ido ellos dos? Sé lo grave de la situación, pero me siento descolocada...La empleada detuvo sus movimientos, dejando que una sombra de profunda pesadumbre empañara sus facciones. Exhaló un suspiro trémulo que delataba los años de servicio en la mansión y la estrecha convivencia con la
Última actualización : 2022-02-22 Leer más