—¡Alicia, por Dios! No puedes seguir gastando dinero de esta manera, te has excedido otra vez —protestó fingiendo severidad.—Oh, vamos, no exageres; sabes perfectamente que me nace del alma. Eres mi hermana de elección, ¡y no aceptaré un "no" por respuesta! —replicó con una risa luminosa, entregándole un paquete voluminoso envuelto en papel brillante—. Cógelo de una vez y desátalo; ¡muero de ganas por ver tu expresión cuando descubras lo que hay dentro!—Está bien, me acorralas...—No pongas esa cara de mártir —bromeó la joven—. Lo elegí pensando en cada detalle, con todo el afecto del mundo. Espero que sepas valorarlo como se merece.—De acuerdo, gracias.Se sentó en la orilla del lecho, despegando con extrema delicadeza el celo para no desgarrar el papel estampado. La envoltura cedió al fin, revelando una caja rígida de cartón blanco impoluto. Al levantar la tapa, sus ojos se dilataron de asombro: reposaba allí un vestido de alta costura en tonalidad rosa empolvado, acompañado por u
Última actualización : 2022-02-22 Leer más