Peter Bennett.Al escuchar su voz a través de los parlantes, hizo que me congelara en mi puesto, sin poder avanzar. Mi intención nunca fue asistir a la conferencia.Es más, había desistido de ir, no por el tema en sí, sino que era más relevante mi reunión con el decano Smith, por lo tanto, jamás había esperado estar en el auditorio. Apolo, mi lobo, se agitó dentro de mi cabeza, exigiendo verla.Necesitaba saber a quién pertenecía la melodiosa voz que hablaba, cuyo discurso estaba lleno sentencias ingeniosas y descubrimientos novedosos.Dejé hablando solo al decano y me dirigí en piloto automático hacia el auditorio.Me quedé en la puerta, observando a la pequeña figura detrás del podio.Mi lobo saltaba en mi cabeza, absolutamente enloquecido aullando, —¡Pareja, pareja, pareja, mía, mía, mía! —dándome una gran jaqueca.Nunca me casé, porque siempre creí que encontraría al amor de mi vida, algún día. No creí que, a mis treinta y seis años, la encontraría por las casualidades de la vida.
Última actualización : 2024-01-15 Leer más