—¡Grrr!Al escuchar un gruñido, miro a su gata, luego al aire.—¿Y ese gruñido? —Se pregunto confundida, pero sin inmutarse a mirar a los lados. —¡Del gran Kairon Loguember! —Fue la respuesta hiperactiva e inesperada que recibió al instante. Abrió mucho los ojos y, con las pocas fuerzas que le quedaban después de caminar tanto, se puso de pie.Lo que sus ojos vieron cuando se fue acercando a ella quedaba corto ante la descripción que le había dado su madre del demonio de su padre. La altura, el cabello rojo, el aspecto rudo, lo guapo que era.Cuando estuvo más cerca, fue ella quien dejó a un lado el bulto de su gata y se acercó para abrazarlo.—Soy Luna, padre.Este no se resistió, pero se tornó seco, distante, a pesar de que le devolvió el abrazo.—Lo sé, hueles a diabla mística. Eres la otra. ¡Grrr!Asintió luego de retroceder unos pasos. Al instante supo que el demonio no tenía muchos sentimientos y tenía pinta de ser un gruñón amargado. Con él no valdría mostrar lo dulce y tiern
Última actualización : 2026-09-02 Leer más