Después de escucharla, Laura bajó la guardia frente a Isabella. Pero cuando mencionaron a Esteban, al recordar cómo él la tiró al cuarto, le volvió a dar miedo; la desconfianza se le notaba en la cara.Isabella contestó, con una sonrisa amable:—Creo que entre ustedes hubo algún malentendido. Pero no importa, no vine a hacer que sean amigos... Tengo algunos contactos y quiero presentarte a la empresa de entretenimiento de una amiga. Si te interesa, puedo llevarte. —Luego añadió, con un destello firme en sus ojos y esa misma sonrisa—. Espero que aceptes.Al pensar en lo que vivió la noche anterior, a Laura se le salieron las lágrimas de una. No sabía en quién confiar.Tenía miedo, pánico, se sentía frágil y confundida... cuanto más lloraba, más mal se sentía. Pero incluso llorando, era muy terca.—Maldita sea, ¿todavía lloras? —Esteban no se aguantaba a ese tipo de mujeres—. ¿Sabes quién es ella? Bah, aunque te lo diga tampoco entenderías. Si no fuera por Isabella, anoche ya se habrían
Baca selengkapnya