Me pasé la mano por el rostro, secándome la lágrima que rodaba por mi mejilla. Verlo allí, acostado, sin moverse, tan indefenso, hizo que mi corazón se partiera en mil pedazos. Toda esa belleza, todo ese brillo, toda esa vida de la que una vez fue poseedor, no estaba. En su lugar había delgadez, agotamiento y sufrimiento.En ese momento, recuerdos de nuestra noche apasionada de reencuentro, vinieron a mi cabeza, solo para torturarme. Su sonrisa resplandeciente, sus besos cálidos, sus caricias atentas… ese era el Antoine que recordaba, no el cuerpo inerte que yacía sobre esa camilla de hospital.—Estás aquí —musitó con una sonrisa en su rostro.No pude evitar sentirme muy contrariada. Por un lado deseaba acercarme a él, tomarlo de la mano y hacerle sentir que todo iba a estar bien, pero por otro lado, no podía dejar de sentir rabia.Las palabras de la doctora Jensen retumbaron en mi cabeza. ¡Debía perdonarlo y dejar ir todo eso! Pero aún no estaba preparada para hacerlo, así que en vis
Last Updated : 2026-08-12 Read more