Mis manos estaban frías y sudaban. Estaba muy ansiosa por saber cómo estaba Antoine. A mi izquierda, Gabrielle, a mi derecha, la señora Ivette, y frente a mí, entregándome un vaso con café, mi madre. Las tres se negaron a dejarme sola, luego de insistirles que se fueran a descansar. Era casi medianoche y éramos un cuarteto de mujeres vestidas de gala, en la sala de espera de un hospital.Me puse de pie y me encaminé hacia la puerta que daba al exterior. Necesitaba un poco de aire, de lo contrario me iba a desmayar. Gabrielle hizo amague de levantarse de su asiento para acompañarme, pero le dije que no lo hiciera.Quería estar un momento a solas y pensar.Respiré profundo en cuanto estuve afuera, llenando mis pulmones con todo el aire posible. Al botar el aire, también boté un poco de mi dolor, entre sollozos incontrolables. Me llevé las manos a la cara para ahogar mi llanto. A esas alturas del día, me importaba un rábano verme bien o mal. ¡Dios! Estaba tan harta de llorar, pero era al
Last Updated : 2026-08-16 Read more