El hombre a mi lado es atractivo, con el cabello revuelto y apuntando hacia todos lados, una barba espesa de dos días, ahora solo puedo imaginar lo que se siente pasar la yema de los dedos sobre su piel. Está sonriendo, lo que lo hace ver más atractivo aún. Luce un traje que le queda como un guante, resaltando sus bíceps y espalda bien trabajadas, es un hombre atlético y esbelto. Aunque claramente se ve mayor que yo. —No es necesa... Me interrumpe y me quedo en silencio de inmediato, aun medio atontada, lo tengo cerca, a menos de un metro así que podía ver sus pestañas rizadas y el surco de pecas que inunda el tabique de su nariz. Sus ojos también se encuentran con los míos, su sonrisa es relajada, pero sus ojos muestran una intensidad arrolladora. —No te preocupes, tómalo como un regalo de consolación —responde, relajado. Se vuelve de nuevo a la recepcionista. - Susan, por favor. Los ojos de la mujer brillan mientras mira al hombre a mi lado. —Por supuesto que sí, señor L
Última atualização : 2025-08-11 Ler mais