El ritmo de la sede ejecutiva de Bellini Corp en Shanghái era inclemente. Desde las primeras horas de la mañana, la suite de la alta dirección se había transformado en un búnker de estrategia legal y financiera. Luca, flanqueado por su equipo de auditores internacionales y con su hijo Emilio sentado a su derecha como un pilar en constante aprendizaje, revisaba las minucias del complejo entramado de activos para consolidar la reestructuración y el inminente divorcio.En medio de una maratónica jornada de conferencias virtuales con firmas europeas, la voz temblorosa de la asistente personal de Luca irrumpió por el intercomunicador:—Señor Bellini... disculpe la interrupción. La abogada principal del bufete asignado acaba de llegar a recepción sin cita previa. Exige verlo en persona. La abogada Valerie Vance.El silencio que cayó sobre la sala fue repentino.Luca, que sostenía una pluma estilográfica de oro entre los dedos, se congeló por un instante. Los tonos frí
Última atualização : 2026-09-03 Ler mais