CAPÍTULO 225 — La vida que eligieron El primer mes no fue fácil, no porque tuvieran dudas sobre la decisión que habían tomado, sino porque adaptarse a una vida nueva exigía más de lo que habían imaginado. Mía volvió a estudiar con una determinación que no necesitaba palabras. Sus días comenzaban temprano, entre libros, prácticas y horas que nunca parecían suficientes. Retomar aquel ritmo después de todo lo vivido no era sencillo, pero había algo diferente en ella: ya no corría detrás de un objetivo intentando llenar un vacío, sino que avanzaba sintiéndose acompañada y completa. Sabía por qué estaba allí. Y esa certeza cambiaba muchas cosas. Cristian, en cambio, enfrentaba otro tipo de desafío: el clima. El frío canadiense no se parecía a nada que hubiera conocido. Se le metía en los huesos y, durante las primeras horas de la mañana, hasta respirar parecía requerir un esfuerzo distinto. Sin embargo, siempre encontraba calor al regresar a casa. No solamente el de la calefacción,
Última actualización : 2026-04-23 Leer más