Ricardo lanzó una mirada hacia Julieta.Era evidente que Jairo le tenía cierto respeto, casi como si le temiera. ¿La esposa de Héctor incluso podía mantener a raya a Jairo?Aquella relación le resultaba bastante curiosa y difícil de entender.Pero también significaba que, si lograba llevarse bien con Julieta, probablemente sería mucho más fácil hablar de negocios tanto con Jairo como con Héctor.Después de intercambiar unas cuantas palabras con Jairo, Ricardo tomó la iniciativa de acercarse a Julieta.—Julieta, cuánto tiempo. Soy Ricardo, de Vértice Capital. Ya nos habíamos visto antes.Julieta extendió la mano y estrechó la suya.—Claro que lo recuerdo.Ricardo sonrió ampliamente.Con que ella lo recordara, era suficiente.Después de conversar unos minutos, se despidió de ambos y se marchó.Julieta volvió a sentarse en el sofá, sacó el celular y comenzó a revisarlo, ignorando por completo a Jairo, que seguía a un lado.Jairo permaneció ahí mirándola con una actitud inusualmente dócil
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