Motel "Starlight", Ruta 95, afueras de Washington D.C. 02:30 AM.Evelyn Sterling no gimió de placer por el tacto de un hombre, sino por la aguja. No era una aguja de metal. Eran dos colmillos, finos como bisturís, que perforaban la piel inmaculada de su cuello, justo sobre la carótida.Estaba sentada a horcajadas sobre él en la cama barata del motel, con la cabeza echada hacia atrás, los ojos en blanco y las uñas clavadas en los hombros del hombre. Cuando él succionó, el mundo de Evelyn dejó de ser un lugar donde la habían despedido, humillado y perseguido. El dolor fue un destello breve, seguido inmediatamente por la Euforia. La saliva del vampiro era el narcótico más potente del mundo. Mejor que la heroína, más limpio que la cocaína. Era paz líquida. Sentía cómo su ansiedad se disolvía, cómo su ritmo cardíaco se sincronizaba con la succión rítmica de él.—Despacio, Dorian... —susurró ella, con la voz pastosa—. No me seques. Todavía me queda mucha guerra.El vampiro se separó con un
Dernière mise à jour : 2026-09-02 Read More