Las luces de la cubierta del barco se apagaron; ya solo era una masa negra en mitad del mar con algunas ventanas iluminadas. Algunas, no muchas.—De verdad, ¿no podemos ir algo más rápido?Miré cómo el hombre a los mandos aumentaba apenas la potencia. El ruido aumentó, pero aún era casi imperceptible. Durante unos segundos pareció que nos adelantábamos al resto, pero las otras lanchas aumentaron también la velocidad y recuperaron la formación.Por el auricular, Karem continuaba.—Lo siento, señor. Debería haber partido antes.—Calla, Karem. Podría haberte ignorado.—Pero, señor, su esposa…—No me pongas más nervioso. Si no, me dará igual el factor sorpresa. ¿Sabes ya cuántos pueden ser guardias armados?—Por las cámaras térmicas, no hay mucho personal a bordo. Ahora mismo no hay nadie fuera. Parece que todos están en los camarotes.—¿Qué está pasando con Natalia?Hubo una pausa. Esta vez fue la voz de Isabella la que sonó.—Alex, cuando llegues hasta ella, no hagas ninguna locura por
Última actualización : 2026-08-19 Leer más