El penthouse de la Quinta Avenida era un monumento al minimalismo y al poder. Techos altos, cristales que envolvían la ciudad y un silencio que, tras el caos de la boda, se sentía casi sólido. Becca entró primero, escuchando el eco de sus propios tacones sobre el mármol negro. Al fondo, las luces de Nueva York brillaban como diamantes esparcidos, pero ella no podía disfrutar de la vista. Las palabras de Connor en el auto —"Necesito mi heredero"— seguían golpeando su mente como un tambor.Antes de que él pudiera quitarse la chaqueta o decir una sola palabra, Becca caminó hacia el pequeño escritorio de caoba en la estancia, abrió su bolso con dedos temblorosos y extrajo un dispositivo de memoria plateado.Se giró hacia él, extendiendo la mano con el dispositivo. Connor se había detenido en medio de la sala, observándola con una ceja alzada y una mano en el bolsillo de su pantalón.—Sé que tenemos un trato, Connor —dijo ella, con la voz un poco más aguda de lo normal debido a los nerv
Última atualização : 2026-02-10 Ler mais