Gael La ceremonia era simple: una confirmación del título de alfa y de dama, y de que nosotros éramos mates frente a todos. Di dos pasos hacia atrás y me transformé en lobo, aún con los collares en mi cuello.—Iker... Precioso lobo —sonrió ella, maravillada, acariciando el pelaje, mirándome a los ojos con devoción. —Lo sé, lo sé... Ya la tendrás también —murmuró, y en un abrir y cerrar de ojos, frente a mí estaba Indira, con flores blancas en la cabeza.Los lobos guardianes aullaron al unísono y juntos echamos a correr.Me sentía libre, feliz, extasiado. En algún lugar de mi cabeza estaban los recuerdos del pasado: los de una familia rota, los de tristeza absoluta, los de mi madre sufriendo y muriendo, y mi padre volviéndose cada vez más difícil y molesto con la vida. Los de una manada pobre y despedazada.Ahora el viento corría por mi cara y mi corazón latía al unísono con el de ella. Los herejes éramos por fin libres, y yo era el alfa de ellos. Una marea de lobos blancos se desperdi
Última actualización : 2026-08-22 Leer más