POV Diego Emilia llegó a las cinco en punto. Oí el ascensor. Oí sus pasos en el rellano. Los conozco: paso firme, ritmo regular, la cadencia de alguien que nunca arrastra los pies aunque esté agotada. Abrí la puerta antes de que llamara. Nos miramos un segundo en el umbral. Llevaba el abrigo azul marino que le había visto ponerse cientos de veces. El pelo recogido. Sin bolsa esta vez. Solo las llaves en la mano, que dejó sobre la consola de entrada con un gesto tranquilo, sin ceremonia, como quien devuelve algo prestado. —¿Están listos? —Están en el salón. Asintió. Entró.Sofía la vio desde el sofá y fue hacia ella como siempre había ido: sin freno, sin calcular la distancia, con los brazos ya abiertos antes de llegar. —¡Mami Emilia! Emilia la recogió. La abrazó con la misma fuerza de siempre. Le besó la sien. Cerró los ojos un momento. Vi ese momento. No dije nada. —Hola, mi niña. —¿Dónde estabas? — preguntó Sofía contra su cuello. —Estaba ordenando cosas. — Emilia la ba
Última actualización : 2026-03-13 Leer más