La puerta de la suite se cerró con un clic suave, pero el peso de la conversación anterior seguía flotando en el aire como humo denso. Enma había declarado la guerra, y la amenaza de una denuncia por fraude, extorsión y retención ilegal pendía sobre ellos como una espada. Sin embargo, en ese momento, dentro de las cuatro paredes de su habitación, Elliot y Daniela solo querían refugiarse el uno en el otro.Elliot se quedó de pie junto a la cama, mirándola en silencio. La furia fría que había mostrado minutos antes se había transformado en algo más profundo, más vulnerable. Sus ojos azules, normalmente tan controladores, ahora reflejaban una mezcla de deseo y una ternura que Daniela rara vez había visto en él.—Ven aquí —susurró, extendiendo la mano hacia ella.Daniela se acercó sin dudar. Cuando sus dedos se entrelazaron, Elliot la atrajo suavemente contra su pecho y la abrazó con fuerza, como si temiera que el mundo exterior pudiera arrebatársela en cualquier momento. Sus labios
Last Updated : 2026-04-16 Read more