La habitación era pequeña y fría, un espacio estrecho que alguna vez había sido las habitaciones de un sirviente. Selena Villarreal estaba sentada en el borde de una cama estrecha, con las manos apretadas en su regazo, sus ojos fijos en la ventana. El cristal estaba sucio, manchado con el residuo de años de abandono, pero aún podía ver la luna a través de él, pálida y distante. Era la misma luna que la había observado desde la infancia, la misma luna que había sido testigo de su ascenso y su caída.Había caído muy bajo. Alguna vez, había sido la hija de un Alfa poderoso, una loba destinada a la grandeza. Había sido entrenada para ser Luna, preparada para el liderazgo, lista para estar junto al lobo más poderoso del Norte. Y entonces Isabella había llegado, una curandera sin manada, sin nombre y sin linaje, y le había quitado todo.Las manos de Selena se apretaron en puños. La amargura era una presencia constante en su pecho, una piedra fría que se había asentado allí el día en que Isa
Last Updated : 2026-09-16 Read more