Ya muy entrada la noche, después de terminar mis tareas, pasé por el laboratorio principal, que seguía encendido con una luz intensa. A través del vidrio alcancé a ver los rostros cansados y serios de varios sanadores veteranos.De pronto, un recuerdo que casi había quedado enterrado me golpeó la mente.En las notas que había dejado mi madre, había una página donde había escrito sobre una visita, cuando era joven, a una manada pequeña. Ahí había oído a los locales mencionar un método de tratamiento para lidiar con la «absorción guiada».Era un método tosco, incluso peligroso, pero su idea central no consistía en dispersar o neutralizar la toxina a la fuerza, sino en usar una forma más suave de enlazarla y extraerla del cuerpo, para luego eliminarla poco a poco mediante un metabolismo específico.En aquel entonces, yo lo leí como si fuera un cuento, sin pensarlo demasiado. Ahora, con la amenaza de la toxina Eclipse encima, ese recuerdo regresó de golpe.Al abrir los ojos, corrí de regr
Read more