El viernes llegó demasiado rápido o quizá Marina había intentado convencerse de que todavía faltaban varios días porque no quería admitir que sentía nervios; no eran los mismos nervios de otros tiempos.No estaba esperando una llamada que pudiera cambiarlo todo, no tenía que encontrarse con nadie para resolver un problema, no iba a discutir por sus hijas, por Esteban, por Eugenia o por alguna de las muchas cosas que durante años parecieron ocupar cada rincón de su vida.Iba a salir a cenar, eso era todo, una cena; al menos eso seguía diciendo Efraín, Marina no le creía.Había algo en la forma en que había organizado las cosas con Ofelia, en aquella pregunta demasiado casual sobre el viernes y, sobre todo, en su insistencia de que no se preocupara por la hora de regreso.Definitivamente estaba tramando algo; lo conocía lo suficiente para saberlo, pero, por primera vez, decidió no averiguarlo.—Puedes dejar de mirar el teléfono —dijo Ofelia desde la puerta de la habitación. —Si algo suce
Última actualización : 2026-10-07 Leer más