MARKUS BLACKWOODMe desperté antes que Leah. La dejé durmiendo, exhausta por la noche ajetreada, y bajé a resolver los asuntos pendientes.La primera llamada fue a la recepción.— Buenos días, Sr. Blackwood. — Contestó el conserje.— ¿Quién habla? — Pregunté, seco.— Es Romero, señor.— Romero. Anoche hubo una falta grave de seguridad en mi propiedad. — Dije, sin rodeos. — Quiero dejar registrado, en esta llamada que está siendo grabada, que la Sra. Patricia Valente no tiene autorización para entrar a este departamento.— S-sí, señor. Entendido.— Si vuelve a poner un pie dentro de este edificio sin mi autorización, Romero, voy a demandar a la empresa de seguridad, a la administración del condominio y a ti personalmente por negligencia y por facilitar un allanamiento. ¿Fui claro?Escuché al conserje tragar saliva del otro lado.— Clarísimo, Sr. Blackwood. No volverá a pasar.— Excelente. Que tengas buen día.Colgué.La segunda orden fue para la Sra. Higgins y para la niñera, quienes l
Última atualização : 2026-09-04 Ler mais