MARKUS BLACKWOOD—¡Llegué! —anuncié, esperando escuchar los pasos apresurados de Mark o un saludo apasionado de Leah.Pero lo que encontré en la sala fueron sábanas.Había sábanas extendidas entre el sofá, la televisión y las sillas, sujetas con libros pesados y... ¿eso era cinta adhesiva en mi mesa de centro?—¿Mark? —lo llamé, caminando con cuidado para no pisar un cojín que hacía de "piedra".Una cabeza despeinada apareció desde el interior de la "tienda". Mark, que ahora tenía ocho años, me miró con una expresión seria, manchado de... ¿carbón? ¿Qué demonios estaba pasando ahí?—Hola, papá —dijo sin entusiasmo.—¿Qué está pasando aquí, hijo? —pregunté, agachándome frente a la entrada—. ¿Estamos redecorando?—Estoy entrenando —respondió—. Para la vida salvaje.—¿La vida salvaje? —Intenté no reírme—. ¿Sobre la alfombra de la sala?—¡Es el único lugar que tengo! —exclamó Mark, frustrado. Salió de la tienda y se puso de pie—. Tayler, de mi escuela, va a acampar con su papá este fin de
Last Updated : 2026-10-06 Read more