Eloise cruzó las piernas en el sofá y arqueó una ceja, cortando la ansiedad de su amiga: — Está bien, pero vamos a lo que interesa. La cena, Emma. Cuéntanos todo. Emma se sonrojó, jugando nerviosamente con los dedos. — No hubo nada escandaloso, si es eso lo que esperan. Él fue… perfecto. Amable, educado, un verdadero caballero. Nathalia soltó una risa burlona. — Uy, ya veo que estás perdida. — ¡No es eso! — Emma se apresuró a decir—. Es que no intentó nada. No me invitó a su casa, no intentó besarme a la fuerza ni nada parecido. Solo me dejó en la puerta y dijo que quería repetir la cita. Sofia suspiró, soñadora. — Ay, Dios mío… eso es mucho más romántico que cualquier beso. Eloise sonrió, negando con la cabeza. — Ese respeto te conquistó, ¿verdad? Emma se mordió el labio, rendida. — Sí. Fue como si me dijera, sin palabras, que valgo la pena esperar. Nathalia aplaudió teatralmente. — ¡Un aplauso para nuestro Thiaguinho! Un hombre que sabe usar el cerebro y no solo… —se
Última actualización : 2026-08-19 Leer más