La mañana comenzaba a despuntar, trayendo consigo el movimiento de la ciudad. Fue en medio de aquel despertar del mundo cuando Lucas abrió los ojos de golpe, con el cuerpo empapado en sudor y la respiración agitada. Se sentó en el borde de la cama, cubriéndose el rostro con las manos, intentando comprender qué lo había arrancado del sueño. Solo había dormido unas pocas horas. La madrugada había sido agotadora. Entonces lo escuchó. Sirenas. Corrió hasta la ventana y apartó la cortina con brusquedad. Las luces rojas y azules parpadeaban reflejadas en los cristales de los edificios vecinos, extendiéndose por la calle como una advertencia. Lucas contuvo la respiración, con el corazón golpeándole el pecho. Se pasó una mano por el cuello, nervioso, como si aquel sonido estuviera dirigido únicamente hacia él. — Tranquilo, Lucas, tranquilo… —murmuró para sí mismo. Caminó unos pasos por la habitación, con los ojos clavados en el celular sobre la cómoda. Estaba encendido, con la pa
Última actualización : 2026-08-27 Leer más