LOGINAugusto Monteiro lo tiene todo: poder, dinero… y un corazón completamente cerrado. Frío, dominante e inaccesible, no confía en nadie desde que fue traicionado por la única mujer que logró acercarse demasiado. Eloise Nogueira no es el tipo de mujer que obedece. Hermosa, provocadora y con una lengua peligrosa, llega a su vida decidida a no inclinarse ante nadie… ni siquiera ante el hombre más temido de la empresa. Pero lo que empieza como un juego de provocaciones… se convierte en una guerra de deseos imposible de controlar. Él no mezcla trabajo con placer. Ella no acepta órdenes. Y cuando dos mundos chocan, las reglas dejan de importar. Entre miradas que arden, tensiones que explotan y noches que nadie debería recordar… descubrirán que caer no era una opción. Era inevitable. Él era su jefe. Ella… su mayor debilidad.
View MoreAugusto salió de la oficina sintiendo todavía el peso de la conversación con su padre resonando en su mente.Sus manos estaban firmes, pero por dentro algo palpitaba: la urgencia.Caminó por el pasillo hasta el área de la presidencia.El escritorio de Eloise estaba vacío.Se detuvo, manteniendo la mirada fija durante un instante.Ella nunca llegaba tarde. Nunca se iba sin avisar.Se dio la vuelta y caminó hasta la recepción de la presidencia.Sofia estaba allí, con una postura impecable y el teléfono a mano, aunque su mirada delataba los nervios de su primer día.— Sofia —la llamó él con voz firme.Ella casi dejó caer el teléfono al darse la vuelta.— S-señor Monteiro…— ¿Dónde está Eloise? —preguntó directamente, sin dureza, pero sin rodeos.Sofia tragó saliva.— Eloise… eh… fue… —intentó comenzar, pero la voz le falló.Augusto simplemente arqueó una ceja.Sofia respiró profundamente, intentando recomponerse.— Fue a encontrarse con Emma en el quinto piso, señor. Si quiere, puedo lla
El ascensor se abrió y Eloise y José Monteiro caminaron uno al lado del otro hasta la recepción de la presidencia.José asintió y siguió hacia la oficina de Augusto.Eloise permaneció allí durante un momento, observándolo hasta que su silueta desapareció al doblar el pasillo.Respiró profundamente y se acomodó el cabello detrás de la oreja.Cuando se dio la vuelta, encontró a Nathalia y Sofia intentando, claramente sin éxito, fingir naturalidad.— Entonces… ¿de qué están chismeando? —preguntó Eloise, arqueando una ceja.Nathalia, que estaba con los brazos cruzados y una sonrisa traviesa, escondió rápidamente las manos detrás de la espalda, intentando disimular.— ¿Nosotras? ¡Esperándote, por supuesto! —respondió, demasiado entusiasmada para parecer inocente.Sofia asintió, pero el brillo de sus ojos la delataba.Eloise entrecerró los ojos.— ¿Qué están tramando…?Nathalia dio un p
El ascensor se abrió con un sonido suave y Eloise bajó al vestíbulo. El lugar todavía estaba lleno de gente. El sonido de los pasos, los teléfonos sonando y las puertas automáticas creaban una rutina casi hipnótica. Se dirigió directamente al mostrador de recepción. — Gracias, Maria —dijo, recogiendo el celular que había olvidado. — De nada, señora Nogueira —respondió la recepcionista, sonriendo. Eloise se acomodó el bolso sobre el hombro y se volvió hacia el ascensor. Pero antes de que pudiera dar el primer paso, una voz familiar la llamó desde atrás: — ¡Hola, Elô! ¿Cómo estás? Hace tiempo que no te veo. Ella se volvió, sorprendida. — Hola, Lucas —respondió con una sonrisa educada—. Sí… He estado trabajando mucho. Él se acercó, con la mirada demasiado fija y una sonrisa rígida. — ¿Estás bien… después del acci
El despertador sonó a las siete en punto, rompiendo el silencio del dormitorio.El sonido insistente llenó el ambiente durante algunos segundos, hasta que una mano somnolienta lo silenció.Eloise, todavía con los ojos cerrados, suspiró y se acurrucó aún más contra el pecho de Augusto.Él permaneció inmóvil, observándola.Su rostro estaba tranquilo y su respiración era lenta.Por un instante, Augusto se olvidó de todo: del trabajo, de la intrusión, de los planes. Simplemente se quedó allí, sintiendo el ligero peso del cuerpo de ella entre sus brazos.El sol atravesaba las rendijas de las cortinas, dibujando franjas doradas por el dormitorio.La luz acariciaba las sábanas, el rostro de Eloise y el anillo de su mano, que brilló suavemente.Augusto sonrió ligeramente.Aquella escena parecía un extraño fragmento de paz en un mundo que, desde hacía días, solo le ofrecía caos.Se apartó con cuidado para no despertarla, se puso los pantalones de vestir y se dirigió al baño.El agua fría sobre






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.
Ratings
reviewsMore