El bar privado del club de socios estaba casi vacío, iluminado únicamente por las luces ámbar que se reflejaban en los vasos de whisky.Augusto ocupaba uno de los extremos de la mesa, con la mirada perdida y ya medio borracho, hundido en su propia culpa.Poco después, Thiago, Thomas y Heitor llegaron juntos. Heitor, siempre burlón, había llevado también a André, su asistente, y entró riéndose de la situación.—Se peleó con la novia, está sufriendo… pensé que beber podría ayudar.Augusto levantó los ojos pesados hacia sus amigos.El alcohol bajaba con facilidad, pero el dolor en el pecho seguía latiendo con la misma intensidad.No tardaron demasiado en volver al único tema que realmente importaba.Eloise.Thiago fue el primero en hablar, firme, aunque con la calma de quien intentaba obligar a su amigo a razonar.—Augusto, tienes que asumir que te equivocaste —dijo, mirándolo de frente—. La juzgaste sin escucharla. Ni siquiera le diste la oportunidad de explicarse. No le concediste ni e
Last Updated : 2026-08-13 Read more