Perspectiva de tercerosAntonio leyó el mensaje.Luego se dejó caer en el sofá y, de pronto, se cubrió el rostro mientras soltaba una risa muda.Los miembros de la familia, sentados a un lado, intercambiaron miradas. Nadie se atrevió a decir nada. En los últimos días, Antonio había estado fuera de control buscándola. Aunque no lo había hecho público, el rumor ya corría entre todos.La situación de Caterina tampoco era mejor.Había llegado demasiado tarde al hospital.No pudieron salvarle el útero.Aun así, Antonio no la soltó.Días atrás, Caterina había sido expulsada de la universidad. Sus padres la consideraron una vergüenza y cortaron todo lazo con ella. Ahora vivía al límite, aterrada, rezando día y noche para que Elena regresara… porque solo así Antonio podría dejarla vivir.Pero Elena había desaparecido sin dejar rastro.Como si nunca hubiera existido.—Don… ¿ese mensaje era de la señora? —preguntó alguien, reuniendo valor.Antonio se recostó, cerró los ojos.Guardó silencio dura
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