Raihan se quedó callado, reflexionando sobre lo que Nathan acababa de plantearle, hasta que finalmente tomó una decisión.—Está bien. Tienes mi autorización para revisar los archivos.Nathan dejó escapar un suspiro de alivio. Aquella respuesta representaba un enorme avance en la búsqueda de la verdad.—Se lo agradezco mucho, Alfa.—¿Tienes algún inconveniente con que Leonard sepa sobre esto? —agregó Raihan.—¿Leonard? No, ninguno. Confío en él.—Entonces irá contigo. Te haré un documento que autorice tu acceso a los archivos, y como Leonard conoce el funcionamiento de los registros de Argán, hará que todo el proceso resulte mucho más rápido.Acto seguido abrió uno de los cajones de su escritorio, extrajo un grueso pergamino oficial y comenzó a redactar una autorización con su propia caligrafía.A pesar de que Nathan era un Alfa, seguía siendo el líder de otro clan, y las leyes de Argán impedían que cualquier extranjero, por importante que fuera su rango, tuviera acceso a documentación
Last Updated : 2026-09-24 Read more