Paula me advirtió:—En resumen, cuando terminen las clases, sal de la escuela lo antes posible. No te quedes por ahí. No dejes que Mateo y los suyos te acorralen.Por lo visto, Mateo tenía bastante influencia dentro de la escuela.Pero yo tampoco le tenía miedo. Si se trataba de pelear, alguien como yo, que había pasado más de un año en la calle, era mucho mejor que ellos. Además, con el cuerpo que había forjado desde niño, jamás había perdido una pelea.Mientras Paula y yo hablábamos, sonó el timbre de la clase.Acompañado por el sonido nítido de unos tacones, una figura subió al estrado.Al parecer, esta clase era de matemáticas.Y matemáticas era la materia que más me hacía sufrir.Levanté la vista sin mucho interés, pero cuando vi a la maestra frente al pizarrón, me quedé completamente atónito.¿Tenía que ser tanta coincidencia?La persona que estaba de pie frente al grupo era, ni más ni menos, una maestra de cabello largo, vestida con un vestido blanco.Aquella maestra no era de
더 보기