SERAPHINAAlgo cálido se filtró en mi carne.No fuego, no dolor... algo más sutil. Familiar. Me envolvió en mi bruma de semi consciencia, como el sol posándose sobre mi piel a través de una ventana que no lograba ver.No caminaba. Me llevaban en brazos. ¿Quién era?En algún lugar, entre los oscuros pliegues de mi agotamiento, pude sentir: unos brazos fuertes que me sostenían con firmeza; cada paso, medido; cada respiración, cerca de mi cabello. Mi cabeza descansaba contra un pecho sólido y, por un instante fugaz, me dejé caer en él. Esa fuerza serena. Esa paz inesperada.Y entonces, se desvaneció.Parpadeó, emergiendo lentamente de la niebla.Paredes blancas. Sábanas suaves bajo mis palmas.Estaba tumbada en una cama. Definitivamente, no era la mía.¿Dónde estaba?Mi mirada recorrió la habitación: desconocida y, sin embargo, extrañamente silenciosa. ¡Aquello no parecía una residencia de la Academia!Esta estancia era más pequeña, más recogida y excesivamente limpia. Tenía la garganta
Zuletzt aktualisiert : 2026-04-29 Mehr lesen