—¿Hasta cuándo vas a seguir torturándote así, Elena? —la voz de Martin sonó firme en medio de la oficina climatizada.Elena, sentada tras su escritorio, no respondió de inmediato. Tenía los ojos hinchados y la mirada fija en la taza de café frío que no había tocado en todo el rato. Sus manos, temblorosas, apretaban con fuerza el borde de la mesa.—Siento que voy a volverme loca, Martin —susurró Elena con voz débil y rasposa—. Cada vez que veo su rostro, que escucho su voz... mi corazón me grita que es Diego. Pero Mariska... esa mujer tiene un acta de matrimonio legal a nombre de Fandez.Martin dio un paso hacia adelante. Apoyó ambas manos sobre el escritorio de Elena y miró a su hermana fijamente.—Tus sentimientos no sirven como prueba ante la ley —dijo Martin en voz baja pero tajante—. Necesitas una certeza médica. No podemos seguir actuando a base de suposiciones.—¿Y qué quieres que haga? —Elena alzó la vista, mirándolo con desesperación—. ¿Preguntárselo directamente? Ni siquiera
Última atualização : 2026-09-02 Ler mais