Narrado por Lyandra Algunas horas después de la cena, estábamos nuevamente dentro del despacho: yo, mi padre y Gianluca. El silencio solo era roto por el crujir de los papeles. Gianluca estaba sentado a mi lado, concentrado, y mi padre se unió a nosotros en un sillón cercano. Los documentos de mi madre estaban esparcidos por la mesa, sobre la mesita de noche, incluso en el suelo. Cartas. Fotografías antiguas. Anotaciones en código. Pedazos de una vida que nunca fue tan simple como me contaron. Cada hoja que abría parecía pesar más que la anterior, como si mi querida madre aún estuviera allí, poco a poco, volviendo a respirar a través de aquellas letras. Presioné una carta contra mi pecho y miré a Gianluca, determinada. — Mi madre no era solo una espía, estoy segura —dije, la voz firme—. Sé que no. Él levantó los ojos hacia mí. Aquella mirada oscura, atenta, que parecía ver mis pensamientos antes incluso de que los formulara. — No, ella no era solo una espía —respondió Gianluca,
Última atualização : 2026-09-22 Ler mais