Narrado por Lyandra Dos años pasaron. El jardín de la mansión Salvatore estaba florido, como siempre. Los rosales que Giancarlo plantara décadas atrás ahora eran enormes, y los niños adoraban correr entre ellos, riendo, cayendo, levantándose. Giulia, ahora con cuatro años, corría adelante, sus rizos castaños saltando a cada paso. Sostenía la mano de su hermano, Dante, de tres años, que reía sin parar mientras tropezaba con sus propias piernas. Clara los acompañaba de cerca, siempre atenta. Pablo y Giancarlo observaban de lejos, sentados en los bancos de piedra, los ojos empañados de orgullo. — Sono bellissimi —(Son hermosos)—dijo Giancarlo, la voz ronca. — Come la madre —(Como la madre)—completó Pablo. Gianluca me abrazó por detrás. Su pecho caliente, rico, firme contra mi espalda, sus brazos envolviendo mi cintura. — ¿Lista para ser mamá? —preguntó él, con una sonrisa en la voz. — Lista para todo —respondí, riendo. Pero había un frialdad en el estómago. Una ansiedad tonta.
Dernière mise à jour : 2026-09-29 Read More