Trabajo en un hotel y me gusta lo que hago.—Llegamos —anuncia Marcos, deteniendo el coche.—Gracias —digo, abriendo la puerta—. Y compórtense ustedes dos, jajaja.—¿Voy a recogerte? —pregunta él, con la voz preocupada.—No —respondo, con la voz firme—. Voy con un amigo.—Amigo, ya sé... Jajajaja —me provoca—. Adiós, loca.—Adiós, guapo —digo, riéndome—. Y adiós... ¿?—Mayara —responde la chica, con una sonrisa tímida.—Adiós, Mary. Un placer conocerte —digo, con una sonrisa.—Adiós, el placer fue mío —responde ella.Se van, y yo entro al hotel. Voy directamente al área de servicio, donde encuentro a mis compañeras.—¡Hola, mis amores! —saludo, con una sonrisa.—Agüita de salchicha llegando temprano —dice Regina, con la voz provocadora.—¿Qué pasa? —respondo, con una sonrisa—. ¿Ya estás con envidia a esta hora del día, hija?—¿Envidia? ¿Regina? ¿Trasero de chayote? ¿Agüita de salchicha? ¡Ay, por el amor de Dios! —exclama ella, con la voz indignada.—Ahora voy a hablar —digo, con la vo
Última actualización : 2026-09-27 Leer más