Hoy en día, Dominic se ha vuelto aún más agresivo, más inestable, más imprevisible. Sus atrocidades se están intensificando, sus accesos de furia se han vuelto más frecuentes, sus castigos más crueles. Los sustos aumentaron, el miedo se volvió constante. Ya hasta tengo miedo de hablar con él, de respirar cerca de él, de existir en su mundo. Parece que mi voz lo irrita, que mi presencia lo incomoda, que mi mirada lo desafía. Pasa la mayor parte del tiempo en el trabajo. Y cuando vuelve a casa, ya llega estresado, frustrado, descargando en mí toda su rabia, toda su frustración. Y yo, cada vez más deprimida, más insegura, más desesperada. Me siento como una marioneta en sus manos, bailando al son de su música, obedeciendo sus órdenes, implorando un poco de amor, de cariño, de atención. A veces, él me deja confundida, me manipula, me juega con la cabeza. Al mismo tiempo que me trata con indiferencia, con desprecio, me muestra deseo, me toca con lascivia, me besa con pasión. Al mismo tie
Last Updated : 2026-05-11 Read more