—Siéntate ahí —dice Rodrigo, señalando el sofá.Me siento y él se sienta a mi lado.—Dominic, ¿qué quieres realmente? —pregunta él, con voz seria.—¿Qué? —respondo, irritado.—¿Qué quieres con Stella? —pregunta él, con voz firme.—Esa es buena —digo, con una sonrisa sarcástica—. Ella es mi mujer.—Entonces actúa como su marido —dice Rodrigo, con voz firme.—¿Yo no hago eso? —pregunto, a la defensiva.—La engañas, le pegas, la encierras en casa, le gritas, desapareces con ella de la nada —enumera Rodrigo, con voz fría—. ¿Eso es actuar como un marido?—Hago lo que quiero —respondo, irritado—. Ella es mi mujer.—No haces lo que quieres —rebate Rodrigo, con voz firme—. Puede ser tu mujer, pero es mi hermana.—¿Ahora? —pregunto, con voz sarcástica.—Ahora no —dice Rodrigo, con voz firme—. Tú, mejor que nadie, sabes que siempre cuidé de ella, siempre la ayudé. Pero ahora, siendo mi hermana, voy a cuidarla aún más.—No quiero —digo, con voz fría.—No hay nada que querer —dice Rodrigo, con vo
Last Updated : 2026-09-26 Read more