—¡Estás celoso porque ella me cuida mucho más de lo que te cuida a ti! —repliqué.Él me lanzó la almohada y yo le hice una mueca.—Quiero hacer algo hoy —declaré, animada.—Haz algo saludable —sugirió Dominic, con sarcasmo—. Juega, fuma, drogate... no sé. Algo saludable.—¿Cómo consigues soportarlo? —le pregunté a Stella, poniendo los ojos en blanco.—De la misma manera que ella te soporta a ti —respondió Dominic, riendo.—Stella, vamos a dar una vuelta —pedí, ignorándolo—. Necesito...—¿Otra víctima? —interrumpió Dominic.—¡Ya basta, ustedes dos! —intervino Stella—. Voy a arreglarme.Fue al baño y esperé un poco. Cuando volvió, llevaba un vestido sencillo.—¿Vas a salir con esa ropa? —pregunté, arrugando la nariz.—¿Qué tiene? —preguntó ella, confundida.—¡Pareces una vieja! —declaré, sin rodeos.Ella volvió, refunfuñando, y se cambió de ropa por una falda y una blusa. Dominic, desde la cama, protestó.—¡Ni pensarlo!—¡Cámbiate! —ordené, riendo.Ella volvió a refunfuñar, se cambió de
Huling Na-update : 2026-09-30 Magbasa pa