AMELIAEl disparo me dejó un zumbido dentro de la cabeza.Chad se estremeció frente a mí, durante un instante permaneció de pie, como si tampoco entendiera lo que acababa de pasar. Después bajó la vista hacia la mancha que empezaba a extenderse debajo de sus costillas.—Chad... —alcancé a decir.Sus piernas cedieron.Olivia y yo tratamos de sostenerlo, pero cayó de rodillas antes de terminar tendido sobre el concreto. Alexander lloraba contra mi pecho, Chad giró la cara hacia él.—¿Le pegó? —preguntó con dificultad.—No. Alexander está bien.Ivanna dejó caer el arma.—No —murmuró—. No, no, no. Esa bala no era para ti.Corrió hacia Chad, pero Aarón llegó primero. Pateó el arma lejos y se interpuso entre Ivanna y nosotros, dos de sus hombres la sujetaron por los brazos. Agentes de la fiscalía entraron detrás del equipo, algunos redujeron a los hombres que todavía disparaban y otros corrieron hacia la oficina donde habíamos estado encerrados. El aeródromo se llenó de órdenes, radios y pa
Última atualização : 2026-08-18 Ler mais