— Así que no te juzgues a ti mismo por sobrevivir — le dije, sonriendo sincera—. Mientras tengas un lado humano y no te pierdas en medio de la sed de sangre, todavía vas a merecer ser feliz, Rafael — concluí, dando palmaditas en su hombro mientras lo veía mirarme paralizado. Rafael carraspeó, sin gracia, después de mirarme por un buen tiempo paralizado. Pero luego su mirada incrédula fue reemplazada por una de admiración. Fruncí el ceño, confundida por la manera en que me miraba — no con una admiración maliciosa, sino una admiración genuina. — Deberías ser una conseglire — dijo por fin, mirándome aún con expresión seria—. Y voy a intentar seguir tu consejo, Luisa. — Está bien — dije, asintiendo, dándole una sonrisa amigable, pero sentí una necesidad de completar mis palabras en un tono leve, aunque el tema fuera serio—. Intenta seguir mi consejo, Rafael. Pero, por todo lo que te es sagrado, no andes por ahí matando y torturando personas sin tener buenos motivos para ello. — Sí,
Last Updated : 2026-06-17 Read more