Los primeros rayos del sol matutino se filtraron a través de las rendijas de las cortinas. Sobre su lecho, Lupe continuaba acurrucada bajo el calor de una gruesa manta. No obstante, su tranquilidad se vio interrumpida cuando la estridente melodía de su teléfono móvil resonó una y otra vez, obligándola a recuperar la lucidez.Con los ojos aún entrecerrados y tanteando la mesa de noche, se llevó el estilizado objeto al oído.—Lupe, no trabajas esta mañana, ¿verdad? —inquirió Elly desde el otro lado de la línea.La voz de Elly se escuchaba sumamente nítida, portando un matiz que ocultaba cierta premura.
Última actualización : 2026-06-15 Leer más