La puerta del apartamento acababa de cerrarse, pero la atmósfera del interior se llenó de inmediato de una oleada de emociones desbordadas.Emma, que había estado esperando todo ese tiempo con una ansiedad que le atormentaba el alma, se arrodilló directamente sobre el suelo de mármol en cuanto vio entrar aquella pequeña silueta.—Felix… no estás herido, ¿verdad? ¿No te duele nada? —preguntó Emma, visiblemente alterada, mientras examinaba todo el cuerpo de Felix.Las manos de Emma temblaban violentamente mientras palpaba sus hombros, brazos y mejillas, asegurándose de que los secuestradores no le hubieran dejado ningún rasguño o moretón oculto.Las lágrimas ya corrían por sus mejillas, expresando la enorme culpa que sentía por haber fallado momentáneamente en proteger aquel tesoro que ambos amaban tanto.Al ver el pánico de su cuidadora, Felix, en cambio, mostró una madurez admirable. El pequeño dibujó una sonrisa sincera en sus labios.—No, Emma, estoy bien —dijo Felix mientras sonreía
Last Updated : 2026-06-10 Read more