A la mañana siguiente, en el interior de una majestuosa y silenciosa oficina.—¿Todavía no has descubierto dónde estudia ese niño? —preguntó Elena.El tono de voz de Elena se elevó, frío y cargado de la exigencia absoluta característica de la familia Vanderbilt. Sus ojos se clavaron con dureza en el detective privado que había contratado, quien permanecía de pie frente a su escritorio, inclinado en una respetuosa reverencia.—Le presento mis más sinceras disculpas, señora Elena. Todavía sigo investigando todo lo relacionado con su escuela, porque su madre ha ocultado esa información con muchísimo cuidado —explicó Bruno, intentando justificar la situación sobre el terreno—. Sin embargo, tenemos algunas fotografías recientes del niño tomadas de cerca.Bruno dio un paso más hacia adelante y colocó un grueso sobre de color marrón, cuidadosamente sellado, sobre la superficie de mármol del escritorio de Elena.Sin perder un solo segundo, Elena tomó el sobre.Sus dedos, adornados con costosos
Última atualização : 2026-06-06 Ler mais