Me sentí ligera. Comencé a flotar. Atravesé la puerta de roble y me acerqué a la luz de los candelabros de cristal. Observé a los aliados poderosos y a los jefes rivales con los ojos fijos en el contador que consumía la vida de Vivian.Cuenta regresiva: 03:15:22.Todos creían que mi hermana gemela, Vivian, estaría muerta para el final de la noche.Mi padre, Marcello, y mi madre, Valeria, la abrazaban con fuerza. Vivian lucía aquel vestido cubierto de diamantes. El dobladillo destellaba bajo las luces.Tosió un par de veces; un sonido seco que desnudó su debilidad. Su rostro lucía pálido.—Mamá, papá, ¿mi hermana está bien de verdad? —La voz de Vivian destilaba dulzura, pero ocultaba una queja en el timbre—. Creo que la escuché llorar por un dolor de cabeza... Hace mucho frío en el sótano. ¿Estará bien?—Olvídate de ella —sentenció mamá. Le acarició el rostro y le apartó un mechón de cabello rubio de la frente.—Exacto. No está enferma —gruñó papá con una voz rasposa, como si alg
Read more