El salón contuvo la respiración.La última foto apareció en la pantalla: una mujer joven, de cabello oscuro y sonrisa cálida, sosteniendo a un recién nacido en sus brazos. La imagen estaba llena de ternura, de una felicidad que parecía congelada en el tiempo.Matías guardó silencio un momento. Luego, con una voz que era más suave de lo habitual, dijo:—Esta era su madre. La mujer que le enseñó a luchar, a soñar, a no rendirse nunca. La mujer que, aunque ya no está con nosotros, sigue siendo su guía y su inspiración.En la mesa de los Leones, el silencio era absoluto. Isabel Leones había palidecido. Sus dedos, apoyados sobre el borde de la mesa, temblaban ligeramente. Tomás, a su lado, la miraba con el ceño fruncido.—Isabel —susurró—. ¿Qué pasa?Ella no respondió. Solo miraba la pantalla, fija en el rostro de la mujer joven que sostenía al bebé. Reconocía esa sonrisa. Esos ojos.—Dios mío —murmuró, con la voz apenas un susurro—. Es ella. Es Anna.—¿Quién es Anna? — Pregunto la esposa
Last Updated : 2026-08-27 Read more