Mara sintió que el corazón se le rompía en mil pedazos al escuchar esas palabras. Pero no se apartó. No podía apartarse. No cuando él estaba tan vulnerable, tan roto, tan perdido. Lo abrazó con más fuerza, sintiendo que el amor que sentía por él era más fuerte que cualquier miedo, más fuerte que cualquier duda, más fuerte que cualquier mentira que hubiera quedado entre ellos. Sus dedos se enredaron en su cabello, acariciándolo con una lentitud que buscaba calmarlo, sintiendo la textura de su cabello entre sus dedos, el calor de su piel contra la suya, el temblor de su cuerpo que poco a poco comenzaba a aquietarse.—No tienes que decidirlo todo ahora, Joaquín —dijo, con voz suave pero firme, como quien habla a un niño asustado, como quien intenta transmitir calma a través de cada palabra—. Solo tienes que dar un paso a la vez. Mañana empezarás el tratamiento. Y luego, cuando estés más fuerte, tomarás la decisión. Pero no te rindas ahora. No sin haberlo intentado. Por favor. No me hagas
Última atualização : 2026-07-31 Ler mais