La mañana del 17 de agosto llegó con una luz pálida y fría que se filtraba por las ventanas de la cabaña, una luz que, a diferencia de los días anteriores, parecía teñida de un presagio metálico y cortante. Había dormido apenas dos horas, mi cuerpo estaba en alerta máxima, mis músculos tensos como cuerdas de violonchelo. Durante toda la madrugada, mi mente había recorrido el mapa de la sierra, analizando rutas, puntos ciegos y protocolos de evasión.Estaba decidido. No podía esperar más. La angustia por la seguridad de mi madre, alimentada por el silencio absoluto de las últimas horas, me estaba consumiendo. Necesitaba respuestas, necesitaba verificar si el rastro que estaba siguiendo sobre el contador de Daniel Knight tenía algún fundamento real antes de que la trampa que él había tendido terminara por cerrarse sobre nosotros.Me levanté sin hacer ruido. Alissa seguía profundamente dormida, su respiración era rítmica y tranquila, una paz que me partía el alma interrumpir. Me vestí co
Última atualização : 2026-08-17 Ler mais