La luz del mediodía se filtraba a través del espeso dosel de los pinos centenarios, proyectando una red de sombras doradas sobre el claro que habíamos elegido al otro lado de la cresta, a unas tres horas a pie de la cabaña. El aire estaba fresco, cargado con el perfume limpio de la resina y la tierra húmeda, un contraste absoluto con el olor a moqueta de oficina, cristal templado y documentos notariales que había marcado cada rincón de nuestra existencia anterior.Frente a nosotros, sobre un tronco caído que hacía las veces de altar improvisado, reposaba un pequeño ramo de flores silvestres envuelto en un pañuelo de lino gastado. A nuestro al rededor, el círculo era tan íntimo como peligroso. No había invitados de la alta sociedad, ni directivos corporativos con trajes hechos a medida, ni cámaras de la prensa rosa esperando registrar la unión de los herederos del imperio Knight.Los asistentes se contaban con los dedos de una sola mano, personas que, por azares del destino, deudas de
Última atualização : 2026-07-31 Ler mais