En un minuto actúa como un amante posesivo, al siguiente como un chef; Isabela estaba agotada por las múltiples caras de Maison.— No tengo dinero para contratar a un chef de lujo —le cortó ella.— No hace falta dinero —respondió él, visiblemente de excelente humor—. Como estoy "en el paro" y sin presupuesto para comida, simplemente puedes incluirme en tu mesa.Isabela cayó en la trampa: estaba cavando un lugar fijo en su rutina.— Solo tengo dos sillas en casa —objetó.Maison sonrió. Le fascinaba esa rabia contenida que ella mostraba desde que había vuelto al país.— ¿Segura que no quieres pensártelo? —Empezó a recitar un menú que abría el apetito—: Risotto, lasaña, salmón al horno, pollo con quimbombó, carne estofada, espagueti, pizza, pasteles, arroz salteado, buñuelos de gambas, caldo de mariscos… Para el almuerzo podría preparar…Isabela tragó saliva. El recuerdo de la comida que había hecho en el campamento hizo flaquear su juicio. Sin embargo, no aceptaría nada gratis; con Mais
Última actualización : 2026-07-23 Leer más