En el cumpleaños de Nina, Tany se vistió acorde con la ocasión.Era rellenita. A su lado, Samia llevaba un vestido de satén rojo oscuro, palabra de honor, que, aunque también resaltaba sus curvas, hacía que su figura luciera con una elegancia natural, sin dar ninguna impresión de exceso.—¡Pececita, tienes un cuerpazo!Todo estaba en su sitio, sin nada de más.Pero Samia apenas pudo esbozar una sonrisa forzada.Solo ella sabía el sacrificio que había hecho para llegar así a la fiesta. Había pasado toda la tarde sin comer ni un solo bocado, todo para evitar que se le marcara la barriga con aquel vestido ajustado.En la zona de villas de la mansión, las casas estaban muy alejadas unas de otras, así que, aunque pusieran música a un volumen ensordecedor hasta altas horas de la noche, no molestaría a los vecinos.Samia estaba de pie en la recepción, junto a la entrada, observando atentamente todo lo que ocurría en el patio delantero.A primera vista, había muchísima gente.Todas las chicas
Última actualización : 2026-08-20 Leer más