Daiana era aquella compañera de cuarto cuya cama quedaba justo enfrente de la que estaba cubierta por una colcha. Por lo general, apenas se dirigían la palabra, pero desde que descubrió que Samia y Killian eran novios, la forma en que la miraba había cambiado. En apariencia no era nada grave, pero lo que Daiana hacía —difamarlos a sus espaldas— era algo inaceptable.Samia la encontró durante el entrenamiento del club de danza clásica. Esbelta como un tallo de bambú, silenciosa y de líneas largas y finas. Samia prefería no reconocer que sus rasgos guardaban cierto parecido con los de la tía Isabela.—Fuiste tú quien publicó aquellos mensajes en el foro —dijo Samia yendo directa al grano, con absoluta firmeza.Daiana comprendió al instante que todo había sido descubierto e investigado a fondo, sin embargo se resistió a admitirlo:—¿Tienes pruebas?Sus labios, de un tono oscuro y bien definidos, se mantuvieron apretados en una línea recta. Samia no quería echarse a presumir, pero no le d
Última actualización : 2026-08-20 Leer más